Si recién empezás, la mejor rutina no es la más completa: es la que podés sostener todos los días. Más productos no significa mejor piel, y una rutina de diez pasos que abandonás a las dos semanas rinde menos que una de tres que hacés siempre.

Cuando armamos una rutina priorizamos, en este orden: constancia, tolerancia, el activo correcto y, recién al final, la cantidad de productos.

De mañana: limpiar, hidratar, proteger

  1. Limpiador. Suave, que no te deje tirante. Si tu piel es seca o sensible, a la mañana alcanza con enjuagar con agua. Ver limpiadores.
  2. Hidratante. Ayuda a mantener el agua en la piel y cuida la barrera. Si tenés piel grasa, elegí texturas livianas; si es seca, más nutritivas. Ver hidratantes.
  3. Protector solar FPS 30 o más. Es el paso que más cambia la piel a largo plazo. Todos los días, aunque esté nublado, y reaplicalo si pasás tiempo al aire libre. Ver protectores.

De noche: limpiar, tratar, hidratar

  1. Limpiador. A la noche sí es importante: saca el protector, el maquillaje y lo que se acumuló durante el día.
  2. Tratamiento (opcional). Acá va el activo que trabaja tu objetivo: granitos, manchas, textura o líneas finas. Si todavía no tenés uno, podés saltearlo sin problema. Ver tratamientos.
  3. Hidratante. Cierra la rutina y ayuda a la piel a recuperarse durante la noche.

Una regla práctica para el orden: de la textura más liviana a la más densa. Primero lo más líquido, al final la crema.

Cómo sumar un activo sin irritar tu piel

Es donde más se equivoca la gente, y la regla es simple: nunca incorpores más de un activo fuerte a la vez.

Algunos activos se llevan mejor con la mañana, como la vitamina C y la niacinamida. Otros van mejor de noche, como el retinol y los ácidos exfoliantes.

Con los más potentes, como el retinol, conviene ir de a poco:

  • Semanas 1 y 2: una noche por semana.
  • Semanas 3 y 4: dos noches por semana.
  • Después: si tu piel lo tolera bien, entre tres y cinco noches por semana.

No dupliques pasos

Un tónico hidratante, un sérum de ácido hialurónico, una esencia hidratante y una crema hidratante hacen, en buena medida, lo mismo cuatro veces. Elegí una capa principal de hidratación y sumá otra solo si realmente la necesitás.

Si algo te arde o te pica

No hace falta abandonar todo. Probá, en este orden:

  1. Bajar la frecuencia del activo.
  2. Sumar un poco más de hidratante.
  3. Pausar el activo unos días hasta que la piel se calme.

Si la molestia sigue, o si aparece enrojecimiento que no cede, suspendé el producto y consultá con un dermatólogo.

Cuándo evaluar cómo vas

Dale tiempo. Una primera evaluación tiene sentido a las 4 semanas y una segunda entre las 8 y 12 semanas. Antes de eso es difícil saber si un producto funciona o no.

El atajo

Si no sabés qué productos elegir para cada paso, el Asesor de Rutina arma esta misma estructura con productos reales de la tienda, según tu tipo de piel, tus objetivos y el tiempo que querés dedicarle. Y si no tenés claro tu tipo de piel, empezá por esta guía.